jueves, 11 de junio de 2009

Sobre el amor y la primera vez


Siempre fui bastante ‘pava’ para la vida y llegué a mis 19 años virgen, harta de refregarme con los amigos y sin haberlos probado como habían hecho ya todas mis amigas.
A mi pareja actual lo conocí entonces, nuestra historia es como para escribir un libro, me lleva bastantes años y llegó en el momento justo, en ese en el que las mujeres dicen que ya está bien, que quieren dejar de tocarse y que otro lo haga por nosotras, como así fue. Era mayor y eso le daba ventaja sobre mí, tiene mucha personalidad y fantasía para las cosas y es lo suficientemente romántico como para hacer con cualquier hembra lo que le plazca.
Nuestra primera vez, sin estar de acuerdo, parecía algo pactado, fuimos a su casa y tras charlar y besarnos me llevó a su dormitorio. Allí me llevé la sorpresa de ver la cama abierta con unas sábanas azul oscuro y un ramo de claveles rojos sobre la almohada, ante esa tramoya ya no había forma de echarse atrás, así que me dejé enseñar y olvidé las fantasías que en mis masturbaciones me había imaginado, es más, creo que ni siquiera pensaba en esos momentos.
Me lo hizo con tanta delicadeza que he de decir que no sentí realmente ningún dolor, algo con lo que mis amigas me habían atemorizado, es cierto que tampoco llegué al climax, pero para ser la primera vez creo que se mereció un notable alto.
Lo amo con locura y, pese a haber conocido a muchos hombres, ninguno le ha podido hacer sombra de ningún tipo, es inteligente y un magnífico amante, es el que da luz a mi vida y lo amo con locura.Todavía guardo una poesía que me escribió y que me gustaría que me enterraran con ella:

El olvido nos espera en las escaleras
por eso no quiero que te vistas.
Espera, aún no es tarde,
déjame buscar tu calor entre las sábanas
que quiero aprisionarlo contra mi pecho.
Cúbreme de todos tus olores y tus besos
antes que las horas enfríen nuestros cuerpos
y el silencio cubra de yedras nuestra cama.
Déjame sentir el mar de tu cuerpo
como me golpea hasta romperme,
ábreme las puertas de esta muerte
para escalar atado a ti hasta un universo de estrellas.

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